Emanero llenó por quinta vez el Movistar Arena y arrancó la gira más ambiciosa de su carrera

Federico Giannoni abrió el Todo Por Un Beso Tour con más de dos horas y media de show, un disco nuevo y una fila de invitados que cruzó la cumbia, el folklore y el pop sin que nadie pidiera explicaciones.

A las 21:30 en punto, el show abrió con “Todo por un beso”, la canción que le da nombre al nuevo álbum, marcando el pulso de una propuesta conceptual que combinó momentos íntimos con otros de pura energía. Desde el arranque, el clima fue de fiesta total. Quinto sold out en el Movistar Arena. Para dimensionarlo: en 2023 Emanero tocaba en Niceto y Vorterix. En 2026 abre una gira internacional desde el mismo recinto donde en los últimos años tocaron Shakira, Duki y Coldplay. Ese salto no es suerte ni viralidad — es el resultado de un artista que construyó su base show a show y que en el 9 de abril tuvo la noche que ese recorrido merecía.

Visiblemente movilizado, Emanero se tomó un momento para hablarle a su gente: «Preparé un montón de palabras para este momento, pero la realidad es que me las olvidé todas. Es una mezcla de nervios, emoción, orgullo y adrenalina… me encantaría que estas noches sean más eternas». La confesión no fue actuada — fue la de alguien que todavía no naturalizó del todo lo que está pasando con su carrera, y esa incomodidad con el éxito le da a sus shows una textura de autenticidad que los artistas que llevan décadas en estadios ya no tienen.

Emanero en el Movistar Arena

El setlist del 9 de abril no fue el de un artista que eligió sus mejores canciones — fue el de alguien que repasó cronológicamente de dónde viene y adónde llegó. “Secreto Paraíso” (2019) fue celebrada por sus fans de la primera hora, y “Bandido”, uno de los temas que marcó su despegue definitivo con su proyecto “Runflas”. Luego “100pre te amaré”, “Podés pedirme perdón” y “Veneno” — momento en el que Emanero bajó del escenario para recorrer las plateas, gesto que en un recinto de 15.000 personas tiene la misma función que el artista que se sienta al borde del escenario en una sala chica: romper la distancia física antes de que se vuelva irreparable.

El show también tuvo su costado más íntimo con un segmento acústico donde interpretó “La traición”, “Tengo en venta el corazón”, “Me despido” y “A puro dolor”, mostrando una faceta más sensible. Esa decisión de cortar el flujo bailable con un bloque sin percusión es la que separa a los artistas que entienden cómo funciona una noche larga de los que simplemente encadenan hits. El Movistar Arena no se enfrió — se concentró.

Emanero en el Movistar Arena

La lista fue extensa y no aleatoria. El primero en sumarse fue Antonio Ríos, con quien interpretó “Adicto” y luego el clásico “Nunca Me Faltes”. Ríos es una de las figuras fundacionales de la movida tropical argentina — que Emanero lo haya convocado es la declaración más explícita de cuáles son sus raíces reales, más allá de las colaboraciones con el pop urbano.

Uno de los momentos más celebrados llegó con la aparición de Cacho Deicas, histórica voz de Los Palmeras, con quien interpretó “Atorrante” y el infaltable “Bombón asesino”, en un pasaje que transformó el arena en una verdadera fiesta popular y santafesina. “Bombón asesino” en el Movistar Arena con Cacho Deicas es el cruce generacional más improbable y más lógico al mismo tiempo: improbable porque los mundos no se suelen tocar, lógico porque en la música popular rioplatense siempre estuvieron en el mismo territorio.

Emanero en el Movistar Arena

El pico de euforia llegó con el ingreso de Luciano Pereyra, quien apareció desde la pasarela para cantar “La peligrosa” y “Ahora resulta”. Emanero le dedicó palabras de agradecimiento por su participación y por haber sido el puente con David Bisbal para concretar el tema. Luciano le devolvió el gesto con humildad y contundencia, bajando el tono emotivo para poner el foco en lo importante: «Disfrutá de tu gente, disfrutá de tu noche». Esa frase fue la más exacta de la noche — y no la dijo el anfitrión.

Valentino Merlo, una de las voces jóvenes más activas de la escena romántica argentina, se sumó para “Si un día estás sola” — un featuring que en el disco funciona como contrapunto generacional y que en vivo tuvo la misma lógica: dos maneras distintas de cantar sobre lo mismo compartiendo el mismo micrófono.

Emanero en el Movistar Arena

El broche definitivo llegó con Ángela Torres, quien interpretó “Sinvergüenza” junto a Emanero, sellando una noche inolvidable. Torres entró al piano, arrancó el tema en pianissimo y lo fue construyendo hasta que el ritmo entró y el arena detonó. Es el tipo de aparición que funciona porque no avisa — el público que la vio llegar no esperaba ese inicio, y esa sorpresa convirtió el cierre en el momento que nadie va a olvidar de esa noche.