YSY A sacudió el Hipódromo de La Plata con trap, tango y el anuncio del año

Alejo Acosta cerró el tramo argentino del Trampa al Tiempo Tour con lo que él mismo definió como uno de los mejores shows de toda su carrera. La lluvia no importó.

Unos minutos después de las 21 horas, ante un público expectante que coreaba y aguardaba su salida, YSY A salió al escenario con uno de sus habituales diseños de vestuario para provocar la locura de sus seguidores. La apertura fue con “Duele” — el primer track de Trampa al tiempo — y desde ahí el show no bajó la intensidad. Desde temprano, el público — en su mayoría juvenil, aunque también con familias y seguidores de todas las edades — copó el predio bajo una leve llovizna que no detuvo la emoción.

“Soy el hombre sismo y quiero que la ciudad de La Plata tiemble, pero que tiemble de verdad”, agitó YSY A desde el escenario a sus “demoledores” a lo largo de una noche cargada de energía. No fue retórica: dos fans encapuchados se encargaban de abrir paso a las grandes ollas del pogo antes de que explotara la canción, mientras la multitud permanecía con los brazos en alto. El Hipódromo de La Plata, convertido desde 2024 en uno de los venues al aire libre más activos del conurbano bonaerense, respondió con la energía que el show pedía.

YSY A en el Hipódromo de La Plata

El momento que definió la noche no fue el trap — fue lo que vino después. Con un traje color naranja y un fileteado porteño verde, acompañado por Hernán “Cucuza” Castiello en la voz, Mateo Castiello en guitarra, Noelia Sinkunas en piano y Nicolás Perrone en bandoneón, YSY A entonó “Te traje unos tangos” y se animó a reversionar canciones como “Trap de verdad” y “Toda la vida” en compás 2×4, en un barrio más que arrabalero.

YSY A en el Hipódromo de La Plata

El cruce entre trap y tango no es nuevo en la carrera de YSY A — lo viene trabajando desde Trampa al tiempo con una consistencia que lo distingue de quienes hacen ese cruce como gesto de marketing. Lo que sí fue nuevo fue el formato: cuatro músicos de tango en vivo sobre el escenario del Hipódromo, con el fileteado porteño como estética visual. La yuxtaposición no era sutil y tampoco pretendía serlo. Era la declaración más concreta de lo que Trampa al tiempo propone como disco: que el trap argentino tiene raíces más profundas que El Quinto Escalón, y que esas raíces llevan décadas caminando por el mismo asfalto.

YSY A en el Hipódromo de La Plata

En el tramo final del show, YSY A hizo el anuncio que desató una ovación ensordecedora: el próximo 29 de noviembre en Mandarine Park volverá a interpretar en vivo su primer EP, Mordiendo el bozal, en el marco del quinto aniversario de su lanzamiento. “Toda mi vida voy a festejar entre el 11/11”, recordó en referencia a la fecha en la que creó El Quinto Escalón en 2012 junto a Muphasa MC.

YSY A en el Hipódromo de La Plata

Mordiendo el bozal es el EP con el que YSY A estableció su identidad como artista solista — el primer material que dejó en claro que lo que venía después del Quinto Escalón era más que la conversión natural de un organizador de batallas en rapero. Que haya elegido La Plata para anunciarlo, en lo que él mismo definió como uno de los últimos shows del tour en Argentina, tiene la lógica de quien entiende que los anuncios importantes necesitan el contexto adecuado.

YSY A en el Hipódromo de La Plata
YSY A en el Hipódromo de La Plata

El cierre llegó a puro fuego con “Amanecer”, “Vuelta a la luna” y “Tamo loco” — una ráfaga final que encendió el lugar y mantuvo a todos saltando hasta el último segundo. La despedida fue con la euforia intacta.

“De los mejores shows de todo el tour y de toda mi carrera”, dijo YSY A sobre su presentación en La Plata. En este caso tiene el contexto que la sostiene: el artista destacó que el show en La Plata fue uno de los últimos shows del disco en Argentina antes de continuar con la gira por Latinoamérica, hacia México, Madrid y Barcelona. Cerrar el tramo local con ese nivel, en un predio al aire libre con lluvia y todo, no es un accidente sino la confirmación de que Trampa al tiempo como proyecto en vivo encontró su forma definitiva antes de cruzar fronteras