Tras la expectativa generada por su primera fecha, el 23 de mayo se perfila como la noche de consolidación para Bad Bunny en Barcelona. Con un Estadi Olímpic operando a su máxima capacidad, esta segunda función responde a la demanda sin precedentes de un público que agotó las entradas en cuestión de horas durante la preventa.
La “Bunnymanía” ha tomado la ciudad, convirtiendo este fin de semana en un evento que trasciende lo musical para transformarse en un fenómeno social.
El espectáculo integra lo mejor de su trilogía reciente, destacando la potencia sonora de su banda en vivo, que ha logrado elevar el reggaetón a niveles de producción de estadio de rock.
Esta segunda jornada asegura el éxito de un tour que busca romper todos los récords de asistencia para un artista latino en la región. Para quienes asistan esta noche, la promesa es un show de más de tres horas donde el intercambio de energía entre el artista y el público catalán promete ser el punto más alto del fin de semana.











