Bisbal vuelve al principio: la canción con la que empezó todo

“Vivir así es morir de amor” es un homenaje honesto a Camilo Sesto, pero también la forma más cómoda de anunciar un álbum sin mostrar nada nuevo.

Hay una lógica difícil de refutar en la decisión de David Bisbal de abrir su noveno álbum de estudio con una versión de “Vivir así es morir de amor”. El original de Camilo Sesto —publicado en 1978, uno de los grandes temas del pop romántico en español— es prácticamente indestructible: tiene melodía, tiene letra concreta, tiene peso emocional acumulado en décadas de radioescucha. Versionar algo así es, antes que cualquier otra cosa, una garantía.

La versión en sí no defrauda. La actuación que Bisbal hizo en La Noche de Cadena 100, donde estrenó el tema en directo sin previo aviso, generó una ovación inmediata, lo cual dice algo sobre la ejecución. La dirección crooner no es un invento del marketing: Bisbal tiene una voz que funciona bien en ese registro —amplio, con control dinámico real— y los arreglos del single priorizan las cuerdas y el espacio antes que la producción densa que dominó su trabajo de la última década. El videoclip rodado en el Palacio Real de Aranjuez suma coherencia visual a esa apuesta estética: hay un concepto, hay intención, y la ejecución no contradice esa intención.

El problema no es lo que el single hace sino lo que no muestra. Bisbal lleva tres años sin material de estudio original desde Me Siento Vivo (2023), y la forma en que elige regresar —con el cover de un clásico, sin material propio, apoyado en la nostalgia garantizada de una canción que ya ganó— no arriesga nada sobre su composición actual ni sobre el sonido del álbum que viene. La declaración de intenciones que promete es en realidad una declaración de estética: sabemos que quiere sonar elegante, que el referente es el crooner, que Camilo Sesto es su marco. Lo que no sabemos es si tiene canciones propias a la altura de esa ambición.

Hay algo significativo en que Bisbal haya elegido específicamente esta canción: fue el tema con el que se presentó en el casting de Operación Triunfo hace veinticinco años, el punto de partida de toda su carrera. Eso le da al lanzamiento una dimensión que va más allá del homenaje a Sesto — es también un gesto autobiográfico, un regreso al origen desde un lugar completamente distinto. Si el álbum que sigue honra esa promesa con material propio, el single habrá servido como apertura. Si no, quedará como lo más sólido de una etapa que nunca terminó de definirse.