Madonna vuelve al club con un sample de 1989 y un álbum que promete lo que ya sabemos que puede hacer

“I Feel So Free” llega siete años después de Madame X y resuelve la pregunta más obvia: sí, suena a Confessions on a Dance Floor.

El lanzamiento de “I Feel So Free” no fue exactamente una sorpresa discreta. El tema debutó en iHeartRadio’s Pride Radio en modo rotación horaria, y fue enviado anticipadamente a DJs y clubes seleccionados. La estrategia de lanzamiento es tan deliberadamente retro como la canción misma: primero la pista de baile, después el streaming.

El tema es una canción de EDM y deep house producida por Madonna junto a Stuart Price —el mismo equipo de Confessions on a Dance Floor (2005)— con Arca acreditada como productora adicional, y samplea “French Kiss” de Lil Louis, el clásico house de 1989. El resultado es exactamente lo que esa cadena de decisiones sugiere: una canción impulsiva y danzable que evoca “Future Lovers” del álbum original, dentro del mismo universo sónico que definió ese disco hace veinte años.

La letra opera como manifiesto de pista de baile en modo soliloquio: Madonna confiesa que le cuesta confiar en la gente, que estar con una sola persona le resulta peligroso, y que en la pista de baile —”safety in numbers”— es donde se siente libre. No es complejidad lírica, pero tampoco lo pretende: Confessions on a Dance Floor tampoco vivió de sus letras sino de su arquitectura sonora, y ese es claramente el modelo.

Confessions II, su decimoquinto álbum de estudio y primero desde Madame X (2019), sale el 3 de julio por Warner Records. “I Feel So Free” no es el single principal, que todavía no fue anunciado. Lo que este adelanto garantiza es que el disco va a sonar a lo que promete. Si eso alcanza para justificar veinte años de espera por una segunda parte, es la pregunta que el álbum completo tendrá que responder.