ACRU volvió a Montevideo con Yamael, la ambición

Uno de los freestylers más técnicos del rap argentino eligió la Sala del Museo del Carnaval para presentar su EP más ambicioso. Mil cien personas y un escenario cargado de historia murguera.

La Sala del Museo del Carnaval está sobre la calle Maciel, en la Ciudad Vieja, a metros del puerto. Tiene capacidad para 1.100 personas y fue construida originalmente como tablado — el espacio donde la murga y el carnaval uruguayo tienen su razón de ser. Que Acru, rapero tucumano de 28 años formado en las batallas de freestyle de El Quinto Escalón, haya elegido ese espacio para presentar Yamael, la ambición dice algo sobre cómo entiende sus shows: no como eventos masivos sino como encuentros con una escala que le permita que el rap suene a rap y no a espectáculo de estadio.

El show fue la parada uruguaya de una gira latinoamericana que incluyó México, Ecuador y Argentina, presentando el nuevo trabajo y repasando los clásicos de su carrera. Montevideo no es una ciudad nueva para él — es una plaza que la escena del rap rioplatense viene consolidando con regularidad en los últimos años — pero la elección del Museo del Carnaval como venue fue una decisión que tiene su propia lógica: un espacio de esa escala, con esa acústica y esa historia, le pone presión al artista de una manera que el Antel Arena no haría.

Acru en Montevideo

Yamael, la ambición es un proyecto de diez canciones donde Acru convocó a Duki, YSY A, Neo Pistea, Akapellah, Doly Flackko, T&K y Malandro. La producción general estuvo a cargo de Luigi Navarro, con mezcla de Mariano Bilinkis. La lista de colaboradores es, por sí sola, un mapa de la escena argentina del rap en 2025: cada nombre tiene una identidad sonora propia y Acru los reunió sin que el disco suene a compilado. Eso requiere criterio de curaduría, no solo agenda de contactos.

Sobre el proyecto, Acru dijo: «Lo siento como una victoria porque juntar a todos estos monstruos en un mismo material no es nada fácil. Hoy doy gracias a cada uno de ellos por permitirme tener un himno a su lado.» Esa frase podría sonar grandilocuente de cualquier otro, pero tiene otro peso viniendo de alguien cuya trayectoria se construyó desde la competencia — donde los “monstruos” no son aliados sino rivales potenciales.

Acru en Montevideo

Agustín Cruz nació en Tucumán en 1997 y empezó de manera profesional en el rap en 2014, cuando todavía era menor de edad. Su camino hacia la escena grande no pasó por una BZRP Session ni por una colaboración viral que lo catapultara de golpe. Pasó por las batallas — El Quinto Escalón, FMS Argentina, Red Bull Batalla de los Gallos — donde construyó una reputación técnica que el público del freestyle reconoce con un tipo de respeto distinto al que genera el éxito comercial. Cuando el rap de competencia y el rap de estudio empezaron a fusionarse en la escena argentina, Acru ya tenía una base que muchos artistas más masivos no tenían: la credibilidad de alguien que probó lo que vale frente a un micrófono sin red.

Acru en Montevideo

La colaboración con Trueno y Bizarrap en “Jugador del año” en 2020 lo puso en otro nivel de visibilidad. Pero lo que define su carrera no es ese momento sino la consistencia de lo que vino antes y después: las Throw Up Sessions, los discos propios, la gira que en 2025 lo llevó a México por primera vez con un tour de cuatro ciudades.

Acru en Montevideo