Doce Movistar Arena agotados en Chile. Ese número es el contexto desde el que Kidd Voodoo llega al Teatro Vorterix el 26 de septiembre — no como artista que tantea Buenos Aires sino como uno que ya tiene un historial de convocatoria masiva en su país y ahora está en medio de una gira que pasa por España, Suiza, Holanda, Alemania, y continúa por Perú, Colombia y México.
Lo que hace más interesante esta fecha es el disco que la sostiene. Con Euforia, Kidd Voodoo tomó un camino deliberadamente alejado del reggaetón tradicional para explorar sonidos más cercanos al rock alternativo, las baladas emocionales y atmósferas melancólicas. El giro es significativo porque implica un riesgo real: el propio artista reconoció que existió miedo respecto a cómo reaccionaría el público al presentar canciones más emocionales y alejadas del reggaetón. Que el disco haya posicionado todas sus canciones entre las más reproducidas de Spotify Chile al momento del lanzamiento sugiere que ese miedo era infundado — o que su audiencia estaba más preparada para el cambio de lo que él calculaba.
Uno de los discos que inspiró esta nueva etapa fue Amnesiac de Radiohead, referencia que no es un nombre al azar sino una declaración de intenciones sobre la dirección sonora del proyecto. El álbum fue grabado en Pichilemu, masterizado en Estados Unidos y mezclado en México, con ocho canciones que incluyen colaboraciones con Mon Laferte, Pablo Alborán y Rels B. Entre los temas más personales están “Tu corazón”, dedicada a su padre, y “Llora”, compuesta para su madre — dos canciones que anclan el disco en la separación familiar como experiencia central.
David León, que es el nombre detrás del Sátiro, viene de presentarse en Viña del Mar y de completar su primera gira internacional antes de este nuevo ciclo. La fecha del Vorterix llega en la parte latinoamericana de una gira que arrancó en junio por España y sigue hacia Lima y Bogotá en octubre.













