Lo de Kany García en Uruguay tiene una historia que vale la pena contar antes de llegar al Antel Arena. Todo empezó, de alguna manera, en 2016 en Punta del Este, cuando la cantautora puertorriqueña se instaló en el balneario para filmar el videoclip de Aquí, su primera colaboración con Abel Pintos. No era un show, pero fue el primer contacto real con el territorio. Después vinieron los intentos frustrados: una fecha anunciada para 2019 en Sala del Museo que los contratiempos pospusieron para marzo de 2020, y que la pandemia terminó por cancelar. Cuando finalmente pisó un escenario en Montevideo, en mayo de 2023 con dos noches en La Trastienda, había algo acumulado que se notó. En 2025 volvió para presentar García en el Solís. Ahora llega al Antel Arena.
Es una escalada que tiene lógica interna. Kany García es ganadora de siete Latin Grammy y una de las cantautoras con mayor capital de confianza en el público latinoamericano — no en el sentido de los números de streaming, sino en el de la relación que construyó con quien la escucha. Ese vínculo no se improvisa y tampoco se infla: se acumula disco a disco, show a show, y en Uruguay llegó tarde pero llegó con todo.
El repertorio de esta gira estará centrado en Puerta abierta, su décimo álbum de estudio, publicado este mes. El disco plantea una conversación entre la Kany adulta y la niña que fue, explorando temas como la identidad, la resiliencia y el autoconocimiento. No es un concepto nuevo en su obra, pero en Puerta abierta lo lleva más lejos: las 11 canciones exploran ritmos tropicales, salsa, boleros y hasta regional mexicano, con colaboraciones que cubren un arco generacional amplio. Nathy Peluso aparece en “Gatita” y Rawayana en “La culpa”; Juan Luis Guerra firma junto a ella “Amor bonito”, que apuesta por un merengue pambiche que conecta directamente con sus referencias de infancia.
El show en Montevideo llega seis días antes que la fecha en el Movistar Arena de Buenos Aires. Las entradas ya están disponibles.










