La artista española presentó en Francia el primer show de su cuarto disco, combinando ballet, electrónica y repertorio de distintas etapas de su carrera.
La cantante Rosalía inició en Lyon (Francia) la gira de su cuarto álbum, Lux, con un espectáculo que integró elementos teatrales, coreográficos y musicales en un formato de gran escala. El concierto tuvo lugar en el LDLC Arena ante unas 15.000 personas y marcó el arranque oficial de su nuevo tour internacional.
El show comenzó con una puesta en escena centrada en la estética del ballet, que funcionó como hilo conductor de los primeros temas del disco. La artista apareció caracterizada como una figura de danza clásica, acompañada por una orquesta ubicada en el centro del recinto, y abrió el repertorio con canciones como “Sexo, violencia y llantas” y “Reliquia”. A lo largo del concierto, la escenografía evolucionó hacia distintos registros, alternando momentos más líricos con pasajes de mayor intensidad electrónica.
Uno de los cambios más notorios se produjo con “Berghain”, donde la propuesta escénica incorporó elementos visuales más oscuros y una sonoridad cercana a la música electrónica, en contraste con la apertura más delicada del espectáculo. El repertorio de Lux ocupó la mayor parte del concierto, aunque también hubo espacio para canciones de trabajos anteriores, especialmente de Motomami, con temas como “Saoko”, “Bizcochito” y “Despechá”.
Durante la presentación, Rosalía incluyó además una versión de “I can’t take my eyes off you”, interpretada en una escenografía que evocó referencias visuales al arte clásico. El concierto también incorporó momentos interactivos, como una escena en formato de confesionario con un asistente del público, y desplazamientos de la artista entre los espectadores mientras interpretaba algunos temas.
La parte final del espectáculo combinó nuevamente pasajes electrónicos con intervenciones orquestales, incluyendo una reinterpretación de “La noche de anoche” (originalmente junto a Bad Bunny) y el cierre con “Magnolias”, interpretada en solitario. El concierto concluyó así el primer recorrido en vivo de Lux, que continuará en otras ciudades europeas en las próximas semanas, antes de cruzar el océano.











